Así como un día bien empleado da un dulce sueño, una vida bien empleada da una dulce muerte.
Así como un día bien empleado da un dulce sueño, una vida bien empleada da una dulce muerte.
Del mismo autor y sobre temas afines.
Aférrate al ahora, al aquí, a través del cual todo el futuro se precipita en el pasado.
Los primeros cuarenta años de la vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.