Cuando le preguntaron por qué la gente da limosna a los mendigos y no a los filósofos, respondió que temen llegar a ser mendigos, pero nunca filósofos.
Cuando le preguntaron por qué la gente da limosna a los mendigos y no a los filósofos, respondió que temen llegar a ser mendigos, pero nunca filósofos.
Del mismo autor y sobre temas afines.
De las fieras, la peor mordedura es la del calumniador; de los animales domésticos, la del adulador.
¿Cómo puede ser un mal la muerte, si en su presencia no la percibimos?
¿Qué vino te resulta agradable de beber? —El que pagan los demás.