Cuida lo que se te ha dado como algo que se te ha confiado, no como algo que es tuyo para siempre.
Cuida lo que se te ha dado como algo que se te ha confiado, no como algo que es tuyo para siempre.
Del mismo autor y sobre temas afines.
No dediques demasiado tiempo al cuerpo; que tu principal cuidado sea la mente.
Si alguna vez te vuelves hacia fuera para agradar a alguien, sabe que has perdido el rumbo.
Quien quiera ser libre, que no desee ni rehúya nada que dependa de otros.
Fíjate desde ahora un carácter y una conducta que mantengas tanto a solas como entre los hombres.