Mientras pronunciaba esas palabras inspiradoras, la idea llegó como un relámpago y en un instante se me reveló la verdad.
Mientras pronunciaba esas palabras inspiradoras, la idea llegó como un relámpago y en un instante se me reveló la verdad.
Del mismo autor y sobre temas afines.
Hacer de la guerra una mera contienda de máquinas, sin hombres y sin pérdida de vidas.
El presente es suyo; el futuro, por el que realmente he trabajado, es mío.