Es pecado pensar mal de los demás, pero rara vez es un error.
Es pecado pensar mal de los demás, pero rara vez es un error.
Del mismo autor y sobre temas afines.
Amor propio: la segura sensación de que nadie, todavía, sospecha nada.
Conciencia: la voz interior que nos advierte de que alguien puede estar mirando.