De todo lo que el hombre levanta y construye en su impulso vital, nada es a mis ojos mejor ni más valioso que los puentes.
De todo lo que el hombre levanta y construye en su impulso vital, nada es a mis ojos mejor ni más valioso que los puentes.
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Para los enamorados el tiempo siempre es corto, y ningún camino es lo bastante largo para ellos.
Ama el oficio que has aprendido, por modesto que sea, y conténtate con él.