El fin no puede justificar los medios, por la sencilla y evidente razón de que los medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos.
El fin no puede justificar los medios, por la sencilla y evidente razón de que los medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos.
Del mismo autor y sobre temas afines.
Cuanto más poderosa y original es una mente, más se inclinará hacia la religión de la soledad.