Es dulce, cuando en el ancho mar los vientos agitan las aguas, contemplar desde tierra el gran trabajo de otro.
Es dulce, cuando en el ancho mar los vientos agitan las aguas, contemplar desde tierra el gran trabajo de otro.
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Cuanto más se piensa en la vida, más se abren sus emboscadas y más asoman sus descaminos.
Toda filosofía es triste. Quien habla mucho rato de la felicidad acaba sintiéndose un poco infeliz.