La medicina es mi esposa legítima y la literatura, mi amante.
La medicina es mi esposa legítima y la literatura, mi amante.
Del mismo autor y sobre temas afines.
Todo en el ser humano debe ser hermoso: el rostro, la ropa, el alma y los pensamientos.
He hecho esta carta más larga de lo habitual porque no he tenido tiempo de hacerla más corta.