Nunca le digas a la gente cómo hacer las cosas. Diles qué hacer y te sorprenderán con su ingenio.
Nunca le digas a la gente cómo hacer las cosas. Diles qué hacer y te sorprenderán con su ingenio.
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La mente de un maestro no se detiene en ninguna cosa, ni siquiera un instante.
Actúa sin dejar que tu mente quede atrapada pensando en cada movimiento.
El buen nombre no surge de la nada, ni el elogio crece por sí solo.
Aquel cuya palabra no es fiable no verá dar fruto a sus actos.