Tal como sean tus pensamientos habituales, así será también el carácter de tu mente, porque el alma se tiñe de los pensamientos.
Tal como sean tus pensamientos habituales, así será también el carácter de tu mente, porque el alma se tiñe de los pensamientos.
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Nada le sucede a ningún hombre que la naturaleza no le haya hecho capaz de soportar.