Tener faltas y no corregirlas, esa es la verdadera falta.
Tener faltas y no corregirlas, esa es la verdadera falta.
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La mente del hombre superior conoce la rectitud; la mente del hombre vulgar conoce el provecho.
Lo que el hombre superior busca está en sí mismo; lo que el hombre vulgar busca está en los demás.