Si tu mente se detiene en la espada del adversario, pierdes tu libertad de acción.
Si tu mente se detiene en la espada del adversario, pierdes tu libertad de acción.
Del mismo autor y sobre temas afines.
La mente de un maestro no se detiene en ninguna cosa, ni siquiera un instante.
Si fijas la mirada en una sola hoja, no verás todas las demás.
Actúa sin dejar que tu mente quede atrapada pensando en cada movimiento.
Los peligros imaginarios son los más hondos, y los enemigos imaginarios son los más sanguinarios.